Ya no siento tus cariseas que aun queman mi piel, ya no siento tus besos que me das sin concesión, ya no siento tus manos recorriendo todo mi cuerpo, tu virtud es nula, y tus pasiones ya se han muerto, y para menos decir, tu cuerpo sobre el mio ya ni siquiera lo siento.
Me anestesia el cansancio de esta triste agonía, y aunque me sigues tocando, ya no siento tus caricias, y es que el cuerpo se anestesia cuando hay tanto dolor, y el alma se congela con el hielo del desconsuelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario